No necesitas tener claro qué técnica quieres ni cómo abordarlo, cuando decides iniciar un proceso terapéutico conmigo.
Solo te pido que me compartas tu información básica y el área de tu vida donde sientes bloqueo, malestar o confusión: puede ser una dolencia física, un conflicto emocional, un desorden económico, relacional o simplemente una sensación de estancamiento o desconexión. Incluso si no sabes nombrarlo, si hay algo que no te deja en paz, eso es suficiente.
Mi labor es ayudarte a poner orden en ese caos, canalizando la información que tu interior necesita mostrarte, para que puedas integrarla y llevarla a tu día a día de forma práctica y aterrizada.
Lo que aparece en la terapia muchas veces está encapsulado en el tiempo porque, en el momento en que sucedió, no tenías las herramientas emocionales, mentales o espirituales para comprenderlo o sanarlo. Por eso, aunque el ego pueda dudar o asustarse, tu alma reconoce esa verdad cuando llega el momento justo. Esa verdad que siempre ha estado dentro de ti, esperando ser escuchada y liberada.
Accedemos solo a aquello que es clave para comprender un conflicto actual que bloquea, duele o enferma, porque su raíz vibra desde otra existencia o un nivel profundo de tu ser.
Este trabajo se basa en la confianza absoluta en que el alma siempre sabe cuándo estás preparad@ para mirar y liberar. Los guías solo muestran lo que puedes sostener y trascender, y lo que llega está impregnado de amor, compasión y respeto profundo.