La reflexología en la mano es una técnica terapéutica que trabaja sobre puntos reflejos donde se proyectan todos los órganos y sistemas del cuerpo. Al igual que en la reflexología podal o auricular, cada zona de la mano está directamente conectada con un órgano específico.
A través del contacto consciente y la estimulación de estos puntos, se reactiva la energía que estaba bloqueada, debilitada o desconectada, devolviendo el impulso eléctrico y vital al órgano correspondiente. De este modo, el cuerpo recibe la información necesaria para recuperar su equilibrio y favorecer un mejor funcionamiento físico, emocional y energético.
Durante la sesión, al trabajar un punto reflejo concreto, se acompaña el proceso con la canalización de la información que ese órgano necesita traer a la conciencia. Memorias, experiencias o registros que han bloqueado su energía pueden emerger para ser comprendidos, liberados e integrados, permitiendo que el flujo vital se restablezca de forma profunda y consciente.